sábado, 16 de mayo de 2009

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Ana me está perfeccionando. Aunque duele, mucho.
Bueno, supongo que es el (barato) precio que hay que pagar para conseguir la gran meta. Ella me eligió porque sabe que tengo las fuerzas.. La amo ♥
Hoy desperté y vomité billis. Seguramente las pastillas de ayer me hicieron mal. Es que sufrí un.. ¡no sé! Yo estaba acostada y de pronto comenzé a tiritar y el cuerpo me ardía (de frío, estaba desnuda) Me abrigué un poco desesperada; si Ana quiere matarme no puedo morir gorda (perdón Ana, pero tú sabes que está bien cómo pienso). Asi que me puse un polar y unas pantys. No mejoré; un calambre se apoderó de mi abdomen y tuve que tomarme unos relajantes musculares. Y como no comía nada desde el martes en la noche (una manzana) a mi estómago debió haberle caido mal el medicamento. En todo caso, no me molesta vomitar, a veces recurro a Mia (aunque Ana le gana, Ana es la diosa de las diosas ♥).
Luego de devolver ese líquido me duché y traté de ponerme linda.
"Primer dia de clases" pensaba. Debía llegar bella, pero claro, mi gordura no me permite ese estado.
Me encrespé las pestañas y me eché un poco de rubor. Sombra en los ojos no necesitaba, sobraba con mis ojeras. Mis labios como nunca no estaban prtidos y mi pelo no estaba tan opaco; el champú nuevo de verdad le daba brillo.
Pero.. el uniforme, en mi cuerpo..
Al salir de la ducha me sequé con los ojos cerrados, pero luego, al ponerme el sostén, no pude evitar mirar mi horrible físico.
No entiendo cómo nadie me frenó a la hora de comer, ¡ahora soy una gorda morbida!
Malditos, todos hijos de puta, que me dicen que me alimente..
Cínicos, imbéciles, ¡envidiosos!
En fin. Cinco dias masticando chicles y tomando agua y jugos naturales de naranja me tenían mal, por lo que me ví en la necesidad de tomarme un café.
Cuando acabé de tomarmelo mi espantosa panza creció aún más provocandome dolor. Me disculpé con Ana por eso y salí de mi casa.
Caminé rápido para ejercitar mis piernas a pesar de que estaba demasiado cansada.

Llegué al colegio, toda la gente se saludaba como idiota y hablaba más fuerte de lo normal. Entonces llegó esa vaca detestable a hablarme, con su grupito de amigas atrás.

-Veo que estás más raquítica que el año pasado -rió huecamente- ¿Ya llegaste a los 20 kilos, anoréxica de mierda?
-
Me reí inevitablemente y le respondí.

-No, hermosa, pero ya veo que tú subiste esa cantidad.

Amo tratarla de hermosa o cosas así, ¡homofóbica de mierda!

-Sigues igual de lesbiana, ¿ah? ¿Consuelo?
-Sí.. ¿Y tú sigues deseandome? -me burlé.

No me respondió, simplemente hizo una mueca de asco y me fuí.

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